El Congreso de Nuevo León aprobó este jueves 22 de octubre, por unanimidad, una reforma que endurece las sanciones para los propietarios de lotes baldíos y casas abandonadas que no mantengan sus inmuebles limpios y en buen estado.
El cambio modifica el artículo 65 de la Ley de Hacienda para los Municipios del Estado. Con la nueva redacción, los ayuntamientos podrán realizar por su cuenta, o mediante la contratación de terceros, los trabajos de desmonte, deshierbe y limpieza de terrenos baldíos y viviendas desocupadas, y el dueño estará obligado a pagar el costo de ese servicio.
Además, la autoridad municipal podrá imponer una multa de tres a diez tantos de los derechos que correspondan, según la reincidencia. Hasta ahora, el rango era de tres a seis tantos. Si el propietario vuelve a incumplir, la sanción podrá aumentar hasta en una mitad más.
La iniciativa fue impulsada por el coordinador de los diputados locales del PAN, Carlos de la Fuente Flores, y el dictamen de la Comisión de Presupuesto fue presentado en tribuna por la diputada Anylú Bendición Hernández durante una sesión extraordinaria.
De acuerdo con el legislador, el abandono de viviendas ya no es un problema exclusivo de los fraccionamientos de interés social alejados de la ciudad: también se presenta en zonas residenciales de la zona metropolitana de Monterrey, donde algunos propietarios creen que basta con pagar el predial para dejar sus casas en el olvido.
El dictamen señala que estos espacios generan riesgos de salud por fauna nociva y acumulación de basura, pueden convertirse en refugio para actividades ilícitas, provocan incendios por maleza seca y afectan el valor de las propiedades vecinas.
Los municipios deberán aplicar la medida conforme a los procedimientos que establezcan sus reglamentos, con el objetivo de que los vecinos que viven junto a estos inmuebles recuperen tranquilidad y calidad de vida en sus colonias.
