La compra de terrenos y la liberación del derecho de vía se han convertido en el principal freno para la construcción del Tren de Pasajeros Saltillo–Monterrey–Nuevo Laredo en su paso por Nuevo León, reconoció la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
Jorge Villafranca, director del Centro SICT en el estado, explicó durante un panel del Consejo de Políticas de Infraestructura que se está recurriendo a “expropiaciones concertadas”, es decir, acuerdos negociados con propietarios y ejidatarios, tanto en zonas rurales como dentro de la mancha urbana.
El funcionario admitió que estas pláticas pueden tomar mucho tiempo y frenar los trabajos, porque mientras no se libere el derecho de vía la constructora no puede avanzar. Como ejemplo, contó que un trazo de siete kilómetros en línea recta se topó con un rancho de fauna silvestre cuya cerca tenía que recorrerse, lo que obligó a largas negociaciones con los dueños.
La obra arrancó formalmente en septiembre de 2025 y, a inicios de este mes, registraba un avance cercano al 10 por ciento. La meta es que el tren comience a operar a principios de 2029, con una inversión de al menos 140 mil millones de pesos.
En el área metropolitana de Monterrey, considerada la parte más complicada porque incluye un viaducto elevado de unos 40 kilómetros, se contemplan indemnizaciones a fraccionamientos y la reubicación de algunas familias. Los trabajos dentro de la ciudad iniciarían en diciembre en distintos puntos.
En Nuevo León, la ruta cruzará García, Santa Catarina, San Pedro, Monterrey, San Nicolás, Escobedo, El Carmen, Salinas Victoria, Villaldama, Bustamante, Lampazos y Anáhuac. Apenas esta semana, autoridades federales recorrieron frentes de obra en Salinas Victoria, Villaldama y Lampazos de Naranjo, donde ya se observan tramos de vía con durmientes y balasto.
¿Crees que el tren estará listo para 2029? ¿Cómo cambiaría tu vida tenerlo cerca? Déjanos tu opinión en los comentarios.
